|
Usualmente se traduce, en sentido metafórico, como celibato, que
significa ser el Brahman, el estudiante del sacerdote. Nosotros acercamos el
conocimiento de lo divino a través de la ayuda de personas que están preparadas
para tomar este conocimiento. No podemos alcanzarlo por nosotros mismos. Al
principio del camino espiritual, necesitamos un empujón exterior, necesitamos
un Gurú, algún conocimiento muy elevado, sin el cual somos incapaces incluso de
pensar que es posible vivir de manera diferente.
Cuando, tras recibir este
conocimiento, entendemos el propósito y las posibilidades de la vida,
necesitamos a alguien que nos despierte,
que nos empuje y nos ofrezca nuevos avisos. Sin embargo, el Maestro no conduce
a la persona individualmente, personalmente. Los Iluminados son unos cuantos y
sus metas son grandes. El Maestro solo trabaja con un grupo de personas, que
deciden seguir su camino y ayudarse unos a otros. Unas cuantas personas capaces
de activar su propia liberación de la prisión creada por el inconsciente
colectivo de la sociedad y si realmente lo intentas, entonces debes entender lo
difícil que resulta. La ayuda está esperándote.
Si tu deseo es avanzar en el
mundo espiritual y ayudar incluso a un pequeño grupo de gente, el Maestro está
preparado para ayudarte. Enseña al tutor bendito que vive en el mundo la
realidad de este mundo. El Universo completo se convierte en un maestro para él
o ella. Cada situación, cada persona ayuda al tutor a entender algo en su
interior y a expresarlo. El tutor ve el infinito, el absoluto en todas partes y
en todas las cosas. Puedes usar esta vida y entenderte a ti mismo. Cada
obstáculo que aparece en tu camino no viene de fuera, es tu imperfección
interior. Cuando vences un obstáculo externo, al mismo tiempo vences uno
interior. Durante este periodo el estudiante, generalmente, toma un juramento
de abstinencia que no es obligatorio.
Lo más importante es el control de la energía sexual. La energía
sexual es la fuerza creativa de la energía, la kundalini, que conduce nuestra
conciencia a la Divinidad. Mucha gente se deja llevar por esta energía y se
destruye, cayendo en el libertinaje. Este poder conduce a la persona a crear
una familia y a sufrir por amor y atención a ella. Si trasciendes esta energía,
serás capaz de adquirir gran fuerza y habilidades para el desarrollo de
creación y la evolución del espíritu. Recuerda la sensación de que tienes alas,
cuando eras niño y cómo cambiaste después de tu primera experiencia sexual. Mira
cómo la gente se marchita, cómo no pueden usar su poder correctamente.
¿Puedes
decir que el sexo ofrece gran placer?
Por otra parte, el control correcto de la energía puede ofrecer un sentido de
dicha continua, a pesar del sexo. En la Antigua India existía el tantra-yoga,
el camino sin sexo. Este conocimiento se refiere al encuentro sexual correcto,
Maidhuna, que contiene las siguientes etapas:
1. Maidhuna, durante el que no
debería haber orgasmo,
2. El contacto sexual, que no debería acabar en el cansancio,
al contrario, debería levantar la energía y el estímulo,
3. Debería ser
practicado sólo entre dos personas que comparten la misma percepción de vida y
sirven objetivos espirituales.
El Tantra es más difícil, pero más eficaz que el celibato. El nivel de
conocimiento de la persona depende del nivel de energía. Por tanto, manteniendo
la energía, uno sube su nivel de conciencia, para llegar al Espíritu. El gasto
de la energía en el sexo, la busca de amor y el deseo de cuidar de alguien,
mantiene a la gente lejos de la verdadera felicidad, la cual no es dependiente
de nada.
|