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¡Namaste queridos mios! Quisiera compartir con ustedes la sensación que tuve cuando comencé a beber el te chamánico que compré en uno de nuestros seminarios. Tan pronto como lo tomé en mis manos, sentí los poderes mágicos del te, y en la mañana cuando decidí tomarlo, en cuanto empezó a hervir, sentí un intenso calor en el área de mi pecho y mi garganta. Sujetando el paquete de te en mis manos sentí una ola de amor difundiéndose a través de mi cuerpo y, mientras lágrimas caían de mis ojos, experimenté un gran sentimiento de gracia. Después de beber el te con mi marido fuimos a descansar al bosque. En la carretera sentí como una poesía comenzaba a nacer dentro de mi mente. Aunque no sabia que esto estaba dentro de mí, sucedió, simplemente fluyó como un río dentro de mí ser. Y comencé a recitársela a mi marido. - ¡Wow! ¡Es maravilloso!- exclamó él. Pero después no podía recordarlo. Esto pasó dos veces más, y de nuevo, no podía recordarlo. Empecé a beber este te cuando esperaba que el día fuese duro o después de trabajar, cuando estaba exhausta: de ahí fluía el amor de nuestro Maestro, me daba poder, y otros milagros, como el milagro que había sido el nacimiento de la poesía. Me pasó que hace ocho años dejé la escuela y me uní a muchos clubs y a muchas llamadas escuelas espirituales. Pero el destino lo arregló todo de manera que me encontrará con un hombre de nuestra escuela, cuando hablaba con él sentía una energía muy sutil, muy querida y que me hacía sentir muy bien. De inmediato recordé nuestros seminarios. Exactamente al mismo tiempo, un Tutor de la escuela vino a la ciudad y me invitó. ¡Dios, que felicidad! ¡Finalmente entendí lo que la Escuela de verdad creada por nuestro Maestro significa! He estado en muchas escuelas, ¡Pero una escuela como la nuestra no puede ser encontrada en ningún sitio! ¡Esta es una escuela de verdad! ¡¡Esto es felicidad auténtica: estar en la escuela de nuestro Maestro!! Muchas Gracias al Maestro, ante el cual me inclino con profunda reverencia. Irina
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