Entre los muchos roles que una mujer debe actuar en nuestros tiempos, sólo uno es considerado como un rol femenino tradicional: de hecho desde la más temprana infancia, cada niña de una forma u otra, es preparada para su futuro matrimonio, para crear una familia y volverse madre.Ese es el principal programa de vida de una mujer, y es visto como su rol natural.
¿Existen otros roles femeninos tradicionales, otras posibilidades de auto-realización armónicas con la naturaleza femenina?
En la antigüedad, una mujer tenía tres caminos y, dependiendo de a qué tipo de objetivos quisiera dirigir su energía sexual, ella podía actuar cualquiera de los tres siguientes roles sociales...
El primer rol era famoso, es el rol de la esposa, madre, y protectora de la familia En este rol, la mujer dirige toda su energía sexual a la egregora de la familia, a menudo es subordinada a los intereses de la tradición o del clan. Su propósito es entonces la continuación de la especial, la crianza de los hijos, los quehaceres domésticos, la creación de la intimidad y la comodidad emocional para toda la familia. La atención de la mujer era en este sentido, dirigida esencialmente hacia el mundo físico y la mantención de su estabilidad y armonía.
El rolde esposa y madre siempre ha gozado de un enorme respeto en la sociedad.
Si la mujer dirige su energía sexual al desarrollo de su individualidad femenina, al desarrollo de sus talentos, escogerá entonces el camino de la Guetera. Una mujer Guetera disfruta la gran libertad, puede viajar y escoger sus parejas sexuales. Desde muy temprana edad, suele dirigir toda su atención a su desarrollo físico y espiritual, a la mejora de los diferentes tipos: para el poeta ella es la musa, para los escultores la modelo, para los líderes y los héroes su inspiración. La Gueterase llamaba a sí misma “la sacerdotisa del amor”, no del amor carnal o terrenal sino el amor de Afrodita Aurania o el Amor Celestial. Esa es su primera tarea: traer al mundo la belleza y las emociones elevadas.
En aquella época se creía que un hombre, que es por naturaleza racional y preocupado de los asuntos materiales, podía abrir su corazón a las emociones elevadas solo a través de una excelente mujer, que encarna al mismo tiempo la belleza y perfección.
La ‘Carrera’ de Guetera era honorable, pero requería que una mujer tuviese no solo habilidades innatas sino que también una gran disciplina y diligencia.
Tradiciones similares han existido en muchos países: por ejemplo las Geishas japonesas hacen eco de una tradición que ha prevalecido hasta nuestros días.
A pesar de ello, hace muchos siglos que este camino de la mujer, se ha olvidado.
Elcamino de la Sacerdotisa es aun más misterioso.
Los misterios de los Templos Tantricos ancestrales pueden arrojar luz sobre el significado y propósito de este camino. La mujer que selecciona el papel de Sacerdotisa, dirige su energía sexual al desarrollo de su “Yo” elevado y al servicio de Dios. Llevando una forma especial de vida en el templo, cultivando su femineidad, mejorando sus cualidades espirituales, y participando en rituales de Tantra, la mujer transforma su energía sexual en la forma más sutil y elevada. Ella entonces se vuelve la encarnación de la gran Shakti Cósmica. Ella se desarrolla en su propia magia, habilidades ocultas y guíaa todos a su alrededor al conocimiento elevado y a la energía de gracia.
El camino de la Sacerdotisa es pensado como el más elevado de todos y es solo para unas pocas. Aunque en la antigüedad la tradición del tantra existió en muchos países, fue perseguida en casi todas partes por diferentes tendencias religiosas.
Gradualmente el arquetipo masculino comenzó a prevalecer en la Tierra. Durante largos siglos el único rol de la mujer fue el de servir exclusivamente la continuación de la especie y la consolidación de la egregora familiar. La mujer nacida con la manifestación de la esencia de Guetera o Sacerdotisa, por lo general se encuentra con la censura o incluso con la persecución de la sociedad, y su destino permanece sin realizarse. Todo esto no le trae nada de felicidad.
El siglo XX con su progreso técnico y la agitación social, ha cambiado radicalmente toda la estructura pública. Incluso a principios de siglo, el papel de la mujer en la sociedad se hizo mucho más activo. Como el movimiento feminista empezó a reunir fuerza, las mujeres empezaron a luchar por sus derechos sociales y la igualdad con los hombres. Sin embargo, la propuesta de la mujer ha demostrado ser muy útil para una sociedad, que requiere nuevas “manos de obra” En los países occidentales, la industria se ha desarrollado vigorosamente y las mujeres han sido rápidamente envueltas en los procesos económicos.
El Feminismo, que originalmente persigue los grandes fines de ayudar a la mujer aocupar una posición digna en la sociedad, por desgracia, en su lugar la ha conducido a una vía falsa. De hecho, la mujer comenzó a competir con los hombres intentando probar que no eran peor que ellos y que podían manejar los papeles masculinos tradicionales, imitando al hombre en su vestuario, comportamiento, y manifestando cualidades de dureza, agresividad y dominación.
Según Osho: "El movimiento feminista convirtió a la mujer en otro tipo de hombre". Por último, las mujeres por si mismas,comenzaron a cansarse de la competencia, dándose cuenta de lo mucho que habían perdido en esta "guerra". La necesidad de expresarse, precisamente como mujer, para mostrar su individualidad femenina comenzó a aparecer en las mujeres.
Ahora, a comienzos del siglo XXI, podemos observar la aparición de un nuevo proceso sorprendente en la Tierra. Estamos en el umbral de una nueva época, que sin duda puede llamarse:
"La época de renacimiento espiritual"
Precisamente ahora aparece en las mujeres la posibilidad de realizar su verdadero destino: convertirse en una guía de la energía espiritual y de jugar un papel clave en el proceso del renacimiento espiritual de la sociedad.
Las mujeres, intuitivamente, se abren a las emociones más elevadas y a las manifestaciones del Espíritu, amorosa, sensible a la belleza y a los sentimientos de los demás, precisamente debido a esto, ahora pueden encontrar su verdadero papel en la sociedad. Las mujeres, ahora pueden realizar de nuevo su olvidado destino de Guetera y Sacerdotisa.