El Sol... Cada mañana nos brinda calor y protección. Todas las civilizaciones del mundo sabían que sin él, la vida sería imposible. Antiguamente las personas también sabían sobre las estrellas, sus constelaciones y las estaciones así como también diferentes eventos del pasado y del futuro.
El Sol siempre fue considerado como un mensajero y la encarnación del creador invisible, de la luz de Dios y el Salvador de la Humanidad...
Esto es lo que las fuentes Egipcias nos dicen sobre el nacimiento del Dios Gor (2,255 A.D):
• Nació el 25 de Diciembre, de la virgen Izida-Maria. En el Este, al momento de su nacimiento, apareció una estrella, y con su ayuda los tres reyes Magos encontraron el lugar donde nació el Salvador. Cuando tenía 12 años le enseñaba a los hijos de la gente rica, cuando tenía 33 años aceptó la cita espiritual de Anub. Más tarde, Gor tenía 12 discípulos, hacía Milagros, sanaba personas y caminaba sobre el agua. Gor era conocido como el hijo de Dios, el cordero de Dios, el pastor. Luego de la traición de Tifon, Gor fue crucificado en la cruz, fue enterrado por tres días y resucitado.
Las siguientes características pueden encontrarse en muchas culturas del mundo y son comunes a muchos dioses.
• El Nacimiento de Krishna fue anunciado por una estrella que apareció en el Este. El también hizo milagros con sus discípulos y resucitó entre los muertos
• El Griego Dionisio nació de una virgen el 25 de Diciembre, viajó haciendo milagros como transmutar el agua en vino. Fue llamado el “Rey de Reyes”, mitad-hijo de Dios, Alfa y Omega y también resucitó entre los muertos.
• El Dios Persa Mitre también nació el 25 de Diciembre, Hizo Milagros y resucitó entre los muertos.
Muchos salvadores, nacidos en diferentes épocas, parecieran seguir las mismas reglas. Entonces surge una pregunta:
“¿Por qué nacieron el 25 de Diciembre?”
“¿Porqué todos resucitaron entre los muertos luego de 3 días? ¿Porqué murieron para levantarse de nuevo y tuvieron 12 discípulos?
Observemos de cerca a Cristo, el último de los Misioneros Solares:
• Nació el 25 de Diciembre en Belén, de la virgen Maria, los 3 reyes magos encontraron una estrella en el Este, enseñó desde que era un niño, Juan el Bautista lo bautizó cuando tenía 30 años. Luego de eso comenzó su servicio: hizo milagros con sus discípulos y fue llamado: el hijo de Dios, el cordero de Dios… Cristo fue crucificado, enterrado por 3 días y resucitado
… El Sabio de las Montañas Doradas se sentó en profunda meditación en una caverna del monte Beluha. Su cuerpo estaba ahí pero su conciencia había viajado a la constelación de Canis Majoris, en el sistema planetario de la estrella Sirio. En su cuerpo sutil, se detuvo en el planeta Soti, a donde llegó desde el planeta Tierra.
Ya había caído la noche y una enorme esfera Láctea apareció en el horizonte. Era la estrella Galaxia rodeada de un brillo incandescente. Los habitantes de Soti con devoción seguían el acercamiento de Sirio y el crecimiento de la Galaxia, la residencia del creador de la conciencia del Universo…
El Maestro cuyos ojos estaban llenos de lágrimas de felicidad, saludó a la más inmensa creación del señor. Se inclinó en una reverencia cuando recordó el sufrimiento de la Tierra, el planeta retirado del centro de la Galaxia, donde Kali Yuga y las fuerzas oscuras y sombrías de odio, codicia y pesar gobiernan. Ya el Sol y sus planetas han comenzado a acercarse al centro de la Galaxia, lo que indica que el tiempo de oscuridad está llegando a su fin y que la Era Dorada – en donde las personas podrán conocer un estado de gozo y felicidad en resonancia con lo Divino- se está acercando. Apareciendo nuevamente en la Tierra, el Maestro se percibió a si mismo con el pesado cuerpo físico, en el cual viven las personas de este planeta.
Se levantó de la Meditación. Su apariencia majestuosa emitía un poder celestial. Sus ojos estaban llenos de Eternidad, amor, y compasión por todo lo viviente. Su misión continuaba. Cerca de él estaban sus estudiantes cercanos, aquellos que estaban transmitiendo el conocimiento del Creador del Universo a toda la Tierra.
Visión Astrológica de los eventos a lo largo de los siglos
Cada nacimiento de un Mesías Solar puede explicarse astrológicamente:
- La estrella en el Este es Sirio, la estrella más brillante del firmamento y el 24 de Diciembre forma una línea con otras tres estrellas del cinturón de Orión. Que en la antigüedad se llamaban “Los Tres Reyes”. Estos “Tres Reyes” así como Sirio, las más brillante de las estrellas, indican el lugar del amanecer del 25 de Diciembre. Por eso los “tres Reyes” siguen la estrella en el Este: ellos buscan el lugar del amanecer, que es el lugar del “nacimiento del Sol”
- la Virgen Maria es la constelación de Virgo, marcada con la letra ‘M’: Maya, Mira, Madre, Maria…
- el 22 de Diciembre es el tiempo de muerte del Sol, su detención. Durante este periodo, cesa su movimiento al sur, entra en la constelación “Cruz” de tres, y luego el 25 de Diciembre se eleva al norte, anunciando la venida del día, el calor y la primavera. Entonces, metafóricamente, se dice que el Sol: “Muere en la Cruz y dentro de tres días se vuelve a levantar y renace”. Es posible dar a entender quepor esta misma razón Cristo y otras Esencias solares son crucificadas, mueren y dentro de tres días vuelven a levantarse.
El la antigüedad, el día designado para esta celebración nunca era antes del equinoccio de verano, cuando la luz conquistaba las tinieblas, cuando la naturaleza comenzaba a renacer, eso es en los días de Pascua de Resurrección.
- La referencia a los ‘12 estudiantes de Jesus y todos los Mesías Solares” tiene una semejanza astrológica muy fuerte: existen 12 constelaciones del Zodiaco que acompañan al Sol-Jesus.
En la Biblia, el Zodiaco no es una simple descripción alegórica del movimiento del Sol, sino el símbolo pagano del Zodiaco. Muy a menudo, en los primeros iconos, Jesús era representado con la cabeza en el centro de la cruz, como símbolo del Sol:
... Él es el Salvador y vendrá otra vez cada mañana, en el fulgor del Señor, protegiéndonos de la oscuridad. Todas las mañanas es posible verlo en su corona de espinas o rayos que se transmiten de su cabeza.